Veinte ciegas desde posición media es la profundidad donde el push pasa de herramienta principal a recurso especial. El rango de equilibrio son 16 manos, cerca del 7% de las combinaciones: pares desde 99, ases suited desde ATs, AQo+, reyes desde KTs, QJs.
Push desde MP, stack de 20 BB
No hay ni un rey offsuit en el rango — a esta profundidad ni siquiera KQo justifica arriesgar veinte ciegas por una y media.
La línea estándar para todas estas manos es el open raise de 2–2,2 BB: a 20 BB el postflop ya existe, y el premium gana más ahí que en un all-in inmediato. El push se vuelve la mejor opción en dos escenarios. Primero: detrás hay stacks cortos que pagan con gusto más amplio de lo debido — el all-in contra ellos es puro valor. Segundo: una mesa donde cada raise tuyo recibe un re-push — entonces conviene ponerlo todo de entrada y quedarte con su fold equity.
Manos como 66–88, AJo, KQo, que intuitivamente piden el all-in «antes de que sea tarde», a 20 BB no van al push — les sobra profundidad para el raise o el fold. Compara con 15 BB, donde parte de ellas sigue en juego, y con el chart de aperturas para la profundidad normal.